Cómo asociarse
   Quiénes somos - Trayectoria

Proyecto Local es una asociación sin ánimo de lucro que nació en el año 1989, con la finalidad de intercambiar experiencias entre organizaciones del Sur y del Norte, y de contribuir al fortalecimiento de las capacidades de las comunidades locales y regionales mediante la colaboración técnica, organizativa y financiera.

Fue fundada por profesionales del desarrollo local y expertos en programas de dinamización de las iniciativas locales de desarrollo y ocupación. Sus miembros fundadores, así como sus colaboradores y asociados, son profesionales que han participado y participan en el desarrollo local europeo mediante diferentes iniciativas comunitarias, en las estructuras municipales o de las agencias desarrollo local.

En 1989 nace Proyecto Local por iniciativa de un grupo de personas que  trabajan en el ámbito de desarrollo local en Catalunya y en otros lugares del estado Español y apenas nace se une a la Coordinadora Española de ONG para el Desarrollo (Congde) y a la Federación Catalana de ONgs para el Desarrollo. 

Proyecto Local, como organización, se nutre de dos vertientes que confluyen en su seno. Por una parte, es heredera, de los planteamientos y prácticas de desarrollo local que surgen en España y en Europa en los años 80 del siglo pasado. En esos años, el Estado comenzaba a mostrarse incapaz de cubrir las necesidades de una sociedad que se situaba en un rápido proceso de cambio social, económico y político. Los procesos crecientes de descentralización institucional, muy en particular en el Estado Español, llevaron a diferentes actores sociales y económicos a plantearse alianzas y estrategias que posibilitasen un desarrollo endógeno y de proximidad partiendo de las propias capacidades locales. Este es el inicio de un proceso que durante los años 80 y 90 fue impulsado, básicamente, por los gobiernos locales en España y en Europa, centrándose especialmente en la búsqueda de soluciones al grave problema del desempleo, efecto principal de los cambios profundos en la evolución productiva y en la matriz industrial de nuestras economías.

 La trayectoria de Proyecto Local desde 1989 a la fecha viene pautada por una manera de entender el  desarrollo local como un proceso orientado que postula la creación de riqueza y de bienestar para la población local, con una alta utilización y valorización de los recursos locales. El desarrollo local se materializa en acciones que, tomadas desde el territorio, incrementan la creación de valor, mejoran las rentas, aumentan las oportunidades de empleo y la calidad de vida de los habitantes de la localidad.

 

Este enfoque no se define como una fórmula concreta con características bien determinadas, sino que se corresponde más bien, con una forma de estructurar procesos, de establecer relaciones y de formas de toma de decisiones sobre los asuntos colectivos, en territorios o en lugares concretos, y ello, además, desde una perspectiva solidaria, humana y sostenible.

 

Para alcanzar los objetivos que se plantean desde el desarrollo local se necesita en primer lugar la construcción de entornos innovadores es decir, que permitan generar y desarrollar ventajas competitivas y valor agregado en los propios territorios. Cada vez más, la competitividad depende de los llamados factores intangibles del desarrollo, es decir los factores de conocimiento, de innovación, de cultura y, sobre todo, de aprendizaje.

 

El segundo componente en el que se basa el desarrollo local, es el capital social entendido como la confianza mutua, las normas efectivas y las redes sociales a través de las cuales se toman decisiones colectivas y se formulan las políticas. Los territorios más competitivos y con mayores niveles de bienestar, son aquellos que han podido y sabido acumular capital social.

 

En tercer lugar encontramos el establecimiento de nuevos mecanismos de gobernanza o el nuevo paradigma del “buen gobierno” de los territorios, que supone que gobernar no es ya solamente un asunto que compete a los gobiernos o al sector público. Gobernar es posible a partir de los nuevos acuerdos entre el estado y los diferentes actores de la sociedad civil para tomar decisiones compartidas para resolver los grandes retos del desarrollo que tiene planteados una sociedad en un momento determinado. Supone adoptar formas de planificación y de gestión estratégica territorial y promover una gestión municipal basada en la cooperación con la sociedad civil, la incorporación de demandas sociales a la gestión municipal, el establecimiento de nuevos canales de control democrático y de rendición de cuentas, así como complementar la democracia representativa con la democracia participativa.

 

Ante los retos surgidos por la globalización, el desarrollo local plantea una estrategia de aprovechamiento de las oportunidades que la mundialización genera y el impulso de nuevas modalidades de desarrollo, más eficaces, más generadoras de valor y, además, más justas y solidarias. A su vez, la propuesta de desarrollo local se basa en un enfoque participativo, en el establecimiento de nuevas redes de cooperación entre actores. Existen más espacios para actuar y muchas más posibilidades para establecer relaciones internacionales entre los gobiernos locales y entre las organizaciones de la sociedad civil.

 

Ha crecido también la sensación de interdependencia en relación a los problemas globales: ambientales, energéticos, económicos y sociales, etc., a partir de grandes impactos como los que supone la deslocalización industrial o el fenómeno cada vez más importante de la inmigración. En todo caso, los gobiernos locales y regionales, así como otras organizaciones de la sociedad civil, sean de países del sur o del norte, son ahora más conscientes de sus responsabilidades sociales, políticas e institucionales frente a los problemas globales con repercuciones locales. Cada vez aparecen más problemas globales-locales que conciernen a las políticas públicas descentralizadas o de proximidad, tanto en los llamados países del norte como en los llamados países del sur.

 

Por otra parte, Proyecto Local es heredera de una determinada manera de entender la cooperación internacional y ello es definitivo en toda su trayectoria. Entiende la cooperación para el desarrollo, desde un enfoque des-centralizado y participativo, no establecida, principalmente, en función de la donación y del trasvase de recursos de los países ricos a los países pobres, sino a partir de las motivaciones de intercambio y de construcción de relaciones de interés mutuo, de aprendizaje y de reciprocidad.

 

Siendo coherentes y fieles con el enfoque y la perspectiva de desarrollo local antes apuntada, para Proyecto Local la cooperación internacional al desarrollo, entendida (en su acepción más tradicional) como ayuda al desarrollo, no puede ser nunca la principal palanca para el desarrollo de los países más pobres o de menor desarrollo. A nuestro entender, el desarrollo de dichos países, regiones o localidades, vendrá dado por los esfuerzos y capacidades endógenas y autóctonas (propias) de dichos países. La ayuda externa puede devenir, en el mejor de los casos, un complemento menor.

 

En este marco, el establecimiento de relaciones de cooperación con reciprocidad, por la que apuesta Proyecto Local, se sustenta en la necesidad de construir redes internacionales activas entre organizaciones de la sociedad civil, entre ciudades y gobiernos locales, todos ellos (en el norte y en el sur) comprometidos con el desarrollo local, con el fortalecimiento de las capacidades y con  la participación de los ciudadanos en los asuntos colectivos , con el fin de promover intercambios y acciones conjuntas para abordar los retos de nuestras sociedades.

 

La perspectiva de esta nueva forma de cooperación internacional, pone en evidencia los límites de la cooperación tradicional estructurada en torno a la ayuda de unos a otros. La perspectiva de intercambio en beneficio mutuo que propone la cooperación con reciprocidad, supone una apuesta por el largo plazo, por la sostenibilidad de dicha relación, algo que no pueden asegurar las relaciones basadas en la ayuda, principalmente determinadas por la duración de los proyectos, que es el formato más extendido en los programas de cooperación al desarrollo. El interés mutuo de los actores de la relación, hace posible que la misma sea más duradera.

 

Pretendemos, además, una cooperación que suponga una relación “adulta” entre instituciones iguales, de común acuerdo, no paternalista. Por lo tanto, ello se traduce en un reconocimiento institucional en pie de igualdad, de interdependencia, de que todos contribuyen al desarrollo de los demás en un mundo globalizado y cada vez más próximo.

 

En esta perspectiva de desarrollo local “globalizado”, nuestra organización se centra en aquellas acciones y proyectos capaces de contribuir al tejido de alianzas y acuerdos con gobiernos locales  y con otras organizaciones de la sociedad civil, tanto de países del sur como del norte, acciones de desarrollo local donde los gobiernos municipales tengan un papel claro de liderazgo. Intentamos ser coherentes con nuestros postulados sobre las nuevas formas de gobernanza, de construcción de redes de cooperación entre la sociedad civil y el sector público, de construcción de ciudadanía, como eje fundamental del que dependerán las posibilidades reales de desarrollo humano en el futuro.

 

Durante su trayectoria de casi 20 años Proyecto Local ha trabajado y trabaja en Argentina, Chile, Ecuador, Perú, Marruecos, Nicaragua, Paraguay, Honduras y Uruguay, habiendo realizado a la fecha 67 proyectos de cooperación al desarrollo.